Cuidados de la piel después del verano

Poco a poco dejamos atrás el verano: es hora de hacer balance y preguntarnos si hemos cuidado nuestra piel durante las vacaciones. La exposición a los rayos solares es saludable pero si se hace de manera prolongada y sin protección esta práctica puede repercutir en el organismo provocando daños e incluso patologías.

Estos son algunos ejemplos:


El bronceado: desde el siglo XX y de la mano de pioneras como Coco Chanel las pieles bronceadas han marcado tendencia. El bronceado es una reacción natural de la piel estimulada por la radiación ultravioleta. Consiste en la generación de melanina para evitar que los rayos más dañinos penetren. Es recomendable utilizar un protector adecuado en función del tipo de piel, siempre a partir de un factor 20 ó 30. La piel bella es aquella que está sana y cuidada, no la que está más bronceada.

 

El envejecimiento prematuro: debido a la exposición al sol, el frío, el viento, el aire acondicionado e incluso el uso continuado de maquillaje, la piel se reseca; pierde elasticidad y tono. Aparecen arrugas y líneas de expresión, manchas, ojeras y líneas rojas. Para atajar estos problemas es vital la hidratación y la práctica de un estilo de vida sano, libre de tabaco y alcohol y con una buena alimentación y actividad física como protagonistas.

 

Quemaduras: los diferentes estadios por los que pasa la piel cuando se quema van desde el enrojecimiento y la picazón hasta la hinchazón de los tejidos y la aparición de ampollas. ¿Qué debemos hacer cuando nos quemamos? En primer lugar: no utilizar hielo, cremas o productos oleosos ni pasta de dientes. Se debe lavar la herida con agua y jabón para reducir los riesgos de infección y utilizar cremas suaves de aloe. Si empeora es recomendable acudir al médico.

El consejo de Ella Baché: rostro, cuerpo e interior

 

Los efectos del verano han oxidado nuestra piel y han acelerado el proceso de envejecimiento de las células. Para desintoxicar el rostro y aportar una cura de juventud, hidratación y luminosidad Ella Baché recomienda el suero de preparación fresca Actimix, con vitamina C, proteínas y principios activos de frutas y verduras Bio.

 

Ante la aparición de marcas y signos de fatiga y para la regeneración de los tejidos de la piel encontramos el Serum Magistral Tissulex 14% que actúa sobre aquellas imperfecciones visibles provocadas por el sol. Además, las condiciones medioambientales extremas han podido causar deshidratación en la piel, para eso contamos  con el bálsamo súper hidratante y reconfortante Baume Repair.

 

El cuerpo también ha sufrido los efectos del sol. Es preciso rejuvenecer los tejidos y activar la renovación celular. Para ello hay que basar su cuidado en la exfoliación y la hidratación. La Crème de Lait Hydratante con glicerina y cacahuete protege, suaviza y reconforta la piel deshidratada. Por su parte, el Ungüento de Elementos Preciosos se presenta como un bálsamo corporal antiedad, reafirmante y rejuvenecedor de tejidos.

 

Para el tratamiento de los efectos del sol desde el interior recomendamos dos complementos vitamínicos: Carotensun, que prolonga el bronceado y Espirulina, un alimento altamente nutritivo con minerales, vitaminas y ácidos grasos esenciales que protegen la piel del envejecimiento, regeneran y refuerzan su firmeza y sus defensas.


Toma nota también de este rico cóctel de frutas, ideal para aportar vitaminas y desintoxicar el cuerpo de los excesos del verano: junta tres naranjas, frutos del bosque y pulpa de maracuyá con miel. Añade hielo y agua y lícualo. Tendrás un delicioso batido antioxidante que te aportará vitaminas y ralentizará el proceso de envejecimiento de la piel. 

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