El autobronceador

El autobronceador de Ella Baché es una fórmula progresiva que no lleva tintes, reacciona en la capa keratolítica y te saca tu moreno natural porque trabaja la keratina.Puede aplicarse diariamente hasta conseguir el tono que queramos. 

 

 

PREPARACIÓN DE LA PIEL

 

Lo primero  que hay que tener en cuenta para conseguir un bronceado ideal, uniforme y de acabado natural es que la piel tiene que estar limpia y libre de impurezas y células muertas.

Aquellas zonas que no estén bien exfoliadas o mal hidratadas, cogerán más color que el resto del cuerpo.

 

Es imprescindible hidratar bien el cuerpo para conseguir un color uniforme. Puedes utilizar una crema hidratante normal, la leche corporal de tomate, el ungüento de elementos preciosos… Incluso con el Aceite Seco de Elementos Preciosos.

 

Así que, el primer paso para empezar a utilizar el autobronceador es exfoliar. Debemos eliminar bien las acumulaciones o irregulares de células muertas, insistiendo en tobillos, talones, rodillas, codos y muñecas… Pero sin olvidarnos del rostro. El mejor producto para esto es el Exfoliante de Tierra de Loofah; es una crema suave  para utilizar, preferiblemente, en seco, que deja la piel muy hidratada. También puedes utilizar el Exfoliante de Elementos Preciosos.

 

 

APLICACIÓN DEL AUTOBRONCEADOR

 

Tras tres días desde la exfoliación, podemos aplicar el autobronceador.

 

La base principal para una correcta aplicación es la de extender el producto hasta su completa absorción.

 

En pequeñas cantidades y seccionando el cuerpo por zonas empezamos a aplicar el bronceador de abajo a arriba. Hay que insistir extendiendo mucho el producto para evitar que nos queden cortes, por ejemplo, entre el pie y el tobillo, y poniendo especial cuidado en rodillas y codos, manos y muñecas… Asegurándonos de que, con poca cantidad, conseguimos impregnar de manera uniforme la zona. Estas zonas serán las últimas del cuerpo en las que aplicaremos el producto.

 

Es adecuado también para el rostro. Para la cara bastará con la crema que nos haya quedado en las manos, es decir, no hace falta que volvamos a echar gran cantidad de producto.

Hay que tener especial cuidado en zonas como las cejas, evitando la acumulación excesiva ya que podemos provocar un exceso de color. La línea entre el cabello y la frente o la parte que separa las orejas del rostro suelen ser puntos conflictivos; por ello, se debe prestar un cuidado especial y no utilizar cantidades excesivas.

 

Una vez terminada la aplicación del autobronceador hay que lavarse las manos de manera concienzuda, insistiendo en las uñas y en los nudillos ya que la sobreexposición ante los agentes bronceadores pueden provocar que las manos tengan un color más marrón que el resto del cuerpo.

 

Su textura fresca de efecto no graso permite vestirse rápidamente después de su aplicación.

 

Para mantener este tipo de bronceados es muy importante mantener la hidratación de la piel en perfectas condiciones.

 

Cuando se haya conseguido la tonalidad deseada hay que parar (para la eliminación total son dos días sin aplicar producto). Cuando volvamos a perder color volvemos a aplicar.

 

 

Otros trucos:

 

Para lograr un bronceado perfecto come zanahoria y naranja, ambos son ricos en carotenoides y le darán a tu piel un color más dorado.

 

Combínalo con la Leche Embellecedora y con la exposición natural al sol. Sin embargo, ¡no podemos olvidarnos de aplicar protector solar!

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