LOS TRES PILARES DEL CUIDADO DE LA PIEL

La piel es nuestro mejor abrigo, es nuestra protección y también lo que proyectamos al exterior. Algo tan importante como esto hay que cuidarlo con delicadeza y empeño a lo largo de los años: la piel lo merece.

 

Es muy común la creencia de que estamos atendiendo a nuestra piel por el simple hecho de aplicarnos crema una o dos veces al día. Sin embargo sus necesidades van más allá. En primer lugar no debemos olvidar que cuidar la piel no es algo que comience y termine en el rostro. La piel del cuerpo (escote, espalda, brazos, piernas, abdomen…) también demanda atención, puesto que sufre de la misma manera con los cambios de tiempo y la falta de hidratación.

 

El cuidado de la piel se basa en tres pilares esenciales y es recomendable atender a cada uno de ellos para evitar que nuestro edificio se desmorone. Si prestamos atención a estas bases haremos que los resultados de cada tratamiento sean óptimos. Vamos a ver estos pilares uno por uno:

 

Limpieza y exfoliación:ya hemos hablado de este importante paso en la entrada del blog referida al ritual de los tres pasos de limpieza de Ella Baché. Como sabéis, la limpieza en sí ya es un tratamiento, mantiene la piel cuidada y la prepara para la acción de las cremas, los sueros y los complementos. Una buena rutina incluye una limpieza al despertar y otra al finalizar el día. Siempre se debe realizar con productos suaves, que respeten la piel y se encuentren en sintonía con las características de la misma. Recomendamos la aplicación de una leche desmaquillante seguida de la limpieza con jabones de textura mousse y para terminar aplicar una loción revitalizante.

En cuanto a la exfoliación, debemos apreciar cuál es su objetivo: proporcionar una piel libre de impurezas y células muertas. Además los exfoliantes poseen una función desincrustante, por lo que se renueva la epidermis y la piel se vuelve más permeable de cara a la absorción de las cremas. En el caso de Ella Baché los ingredientes utilizados en los exfoliantes son pétalos de rosa, crioextraxtos de bayas silvestres del ártico o mentol en cápsulas. Se debe realizar una o dos veces por semana.

 

Mascarilla y productos complementarios: las mascarillas son tratamientos cuyo propósito es mantener o fijar los efectos de los tratamientos, los sueros y las cremas. Permiten que los resultados obtenidos no se pierdan, y por supuesto aportan luminosidad y vigor al rostro. A diferencia de los tratamientos más superficiales como las exfoliaciones, las mascarillas actúan en las capas más profundas de la piel. Suelen estar hechas de frutas, vegetales o barro y se aconseja su aplicación una vez a la semana.

 

Por otro lado contamos con un fascinante mundo: el de los productos complementarios. Son cosméticos que tratan problemas específicos de la piel, se aplican con menor frecuencia que el tratamiento principal y potencian los resultados del mismo. Puede tratarse de aceites revitalizantes e hidratantes, tratamientos específicos antiarrugas o cosméticos dedicados a la regeneración de tejidos.

 

Cremas y sueros: las cremas son las reinas del cuidado de la piel. Hidratan, aportan nutrientes, reafirman, rellenan arrugas… Sus funciones son múltiples y pueden llegar a ser verdaderamente efectivas. Junto a los sueros, que son gotas de nutrición profunda que ayudan a recuperar el esplendor del rostro, son los responsables de tratar y recuperar la piel. Se utilizan como un ritual de dedicación a uno mismo; para relajarse y cuidarse por la mañana, de noche o después del baño. La clasificación que Ella Baché realiza en el mundo de las cremas es muy amplia, algunas de sus divisiones son: nutrición, hidratación, pureza, juventud, luminosidad, antiedad… Sin ellas nuestro  edificio del bienestar de la piel no tiene sentido.

 

Con la inclusión de una rutina completa de cuidado, la piel aparece más joven y tersa, ilumina allí por donde pasa, es bella con el paso del tiempo. Recomendamos la inclusión de los productos necesarios para tratar la piel de forma gradual, poco a poco comprobarás por ti mismo sus cualidades y beneficios.

 

Mª Ángeles Adán

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